Intel
logró un importante hallazgo en el camino hacia los microchips
de tamaño cada vez más reducido.
La empresa inició la puesta en funcionamiento de una planta para producir
comercialmente el primer microchip
con la llamada luz extrema ultravioleta.
Intel
comenzará a producir en una planta piloto los moldes de litografía
EUV, hasta ahora sólo creados en condiciones de laboratorio.
En lugar de los 193 nanómetros de luz que utilizan los microchips
actuales, la luz EUV apenas necesita 13,5 nanómetros. Un nanómetro
es la millonésima parte de un milímetro.