El problema permite la ejecución de código de forma remota en los
sistemas afectados.
Dentro del conjunto de parches de Microsoft de julio se anunciaó
una vulnerabilidad en el Administrador de tareas de diversas
plataformas Windows.
La vulnerabilidad radica en la forma en la que se realiza la validación
de nombres de aplicaciones en el Administrador de tareas. Un
atacante que explote con éxito esta vulnerabilidad puede tomar el control
total de un sistema afectado, aunque hace falta interacción por parte
del usuario para que esto ocurra.
La vulnerabilidad afecta a Windows 2000, Windows XP
y sistemas Windows NT 4.0 con Internet Explorer 6
instalado.
Dos aplicaciones que se han confirmado que pueden ser empleadas para explotar
este problema son Windows Explorer e Internet Explorer,
cuando se intente visualizar un recurso compartido de red que contenga el archivo
.job malicioso. El compartir archivos a través de MSN
Messenger también es una fuente de ataques efectiva. En el caso
de Internet Explorer, se puede explotar simplemente al visualizar
un sitio web que contenga un frame que apunte a un recurso compartido de red
que contenga el archivo .job.