El spyware podría reemplazar al spam como la plaga más
odiosa para los usuarios de internet. El software espía está incrementando
su presencia en la red de tal manera que el Congreso norteamericano
se plantea poner en marcha leyes para cortarle el paso.
Microsoft estima que el spyware es responsable de la mitad
de todos los fallos en las computadoras personales y advirtió de que
está ocasionando gastos multimillonarios a los fabricantes, proveedores
de acceso a la red y personal técnico. Miembros de la industria informática
y organizaciones que representan a los consumidores pidieron esta semana a los
legisladores que, en lugar de prohibir programas específicos de software,
en constante metamorfosis, impongan directivas que penalicen su uso.
El spyware consiste en pequeños programas informáticos
que se instalan en el ordenador sin avisar al usuario. La finalidad de estos
programas, muy difíciles de detectar incluso por usuarios avezados, es
registrar los hábitos del internauta, una valiosa información
que luego puede usarse para marear al consumidor con anuncios de publicidad
a la medida.