Una empresa estadounidense, Brain Fingerprinting Co., se instalaría
en Colorado en un centro con unas 300 personas,
para trabajar en la tecnología brain fingerprinting,
la cual consiste en utilizar sensores que miden las ondas cerebrales e intentar
detectar la información almacenada en la cabeza.
La esperanza de la empresa es que el resultado pueda ser aceptado científicamente
y sea una prueba legal, como sucede con el ADN. Un test efectuado
en 2000 con un asesino convicto de un crimen en Iowa en 1977
mostró que funcionaba. En el website de Brain Fingerprinting
se señala que esta tecnología puede ser utilizada para detectar
el Alzheimer.