El primer fuego obtenido por un ser humano posiblemente ardió hace ya 790
mil años, es decir 500 mil años antes de lo que se creía
hasta ahora. Al menos así lo indican semillas carbonizadas, restos de madera
y piedras de lumbre halladas junto a madera intacta en el norte de Israel.
Los autores del informe admiten que no se puede excluir totalmente que se trate
de un fuego natural en vez de uno controlado por el hombre. Pero la distribución
de la madera carbonizada y la intacta acercan mucho esa conclusión.
En el lugar del hallazgo ardieron madera y otros restos de tres plantas alimenticias:
olivo, vid y cebada. Hasta ahora, algunos yacimientos en Europa
y una cueva en China eran considerados la prueba de que el
ser humano ya sabía manipular el fuego hace aproximadamente 250 mil a
300 mil años.
Sólo el dos por ciento de los restos de madera y piedra de fuego y un
porcentaje similar de semillas y restos de frutos estaba carbonizado. Eso excluye
la posibilidad de un fuego natural, causado por ejemplo por un relámpago.
La capacidad de manipular fuego es considerada un paso decisivo en la evolución
del ser humano, que acarreó cambios drásticos de comportamiento,
en la alimentación, en el trato de unos con otros y en la defensa.