Los neandertales tenían un desarrollo más rápido
que el del hombre actual, a pesar de tener un cerebro de mayor volumen. Esta es
una muestra más de las diferencias entre ambas especies de homínidos.
Para llegar a esta conclusión, los investigadores han analizado los
dientes como verdaderos relojes biológicos donde quedan grabadas marcas
microscópicas del tiempo que dura su crecimiento. Los autores apuntan
que es sorprendente observar cómo el tiempo de desarrollo de los dientes
en neandertales es menor que el del Homo heidelbergensis, su
especie antecesora. El endemismo de los neandertales en su aislamiento europeo
provocó la reversión de un carácter, el tiempo de formación
de los dientes, de manera que esta especie tuvo un desarrollo dental y somático
acelerado, finalizando su crecimiento a los 15 años.
Los humanos completan el desarrollo de sus dientes a los 18 años.
Durante los años 70, los científicos pensaban que la duración
del crecimiento y el modelo de desarrollo eran similares en todos los homínidos.
Para llegar a esta conclusión, se utilizó el patrón de
crecimiento de los dientes de especies como Australopithecus africanus
y Paranthropus robustus de yacimientos de Sudáfrica
que era similar al del Homo Sapiens.