Según la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE),
durante 2003 en España, la música bajada de la
red ascendió a 200 millones de archivos y se vendieron
17 millones de discos piratas. Las discográficas dicen
que los autores dejaron de percibir cerca de 10 millones de euros
y la industria redujo sus ingresos en 150 millones de euros.
De esta manera, España es el país en el que
más archivos de música se comparten por redes P2P.