Uno de los giroscopios que mantienen estable al laboratorio orbital falló
y necesitaría una caminata al espacio exterior para repararlo. El problema
surgió a partir de una falla en un panel de circuitos situado en el exterior
de la estación.
Aún hay otros dos giroscopios funcionando y eso es suficiente para estabilizar
la estación. Si uno de esos giroscopios restantes fallan, la estación
dependería de sus propios propulsores para mantenerse estable, pero gastaría
más combustible y sería necesario reabastecerla en un plazo más
breve.
La estación espacial tenía originalmente cuatro giroscopios,
pero uno de ellos se dañó hace dos años y debía
haberse reparado el año pasado, pero el accidente del transbordador Columbia
obligó a dejar en tierra las naves restantes y a posponer la reparación.