Un defecto en el protocolo de dirección del tráfico en Internet
permitiría a los hackers interceptar transacciones online y cortar el acceso
a los principales sitios web.
La unidad de supervisión del Centro Nacional de Coordinación
de Seguridad de Infraestructura de Gran Bretaña emitió
el aviso de "alto riesgo" siguiendo una advertencia similar hecha
la semana pasada por el equipo de respuesta de emergencia en computación
del gobierno de Estados Unidos. El defecto en el protocolo TCP
de Internet, utilizado para transmitir datos y esencial para que los usuarios
de computadoras accedan a los sitios web, podría ser explotado por un
programador astuto para interrumpir el flujo de datos en la red.
Los expertos en seguridad estaban divididos sobre el impacto potencial del
problema, con algunos pronosticando hasta el cierre de sitios web y otros asegurando
que habría apenas una breve interrupción en una transacción
online. El defecto afecta a equipos básicos de Internet, los routers,
que dirigen el tráfico a través de la compleja red mundial.
Grandes fabricantes de esos equipos comenzaron a proveer software para aminorar
el riesgo de que la falla sea explotada maliciosamente. Como afecta a una función
central de la Internet, algunos expertos en seguridad predecían que un
programador podría desarrollar un gusano que pueda ejecutar ataques de
negación de servicio utilizados frecuentemente por los piratas para apagar
sitios web y dañar las redes de grandes empresas.
Los resultados más probables serían que las transacciones en
la web no puedan ser completadas, que las llamadas telefónicas por la
Internet se corten y que no se pueda completar descargas de archivos desde algunos
sitios web.