Los brasileños están preocupados por los futuros choques con equipos argentinos de fútbol, sobre todo el que sostendrán ambas selecciones en junio en Buenos Aires por las eliminatorias sudamericanas para el Mundial de Alemania-2006, tras el proceso por racismo contra el zaguero de Quilmes, Leandro Desábato.Desábato permaneció detenido 37 horas en Brasil acusado de injuria racista contra el futbolista brasileño Grafite, de raza negra, a quien llamó negro de m**** durante el partido en que Sao Paulo se impuso 3-1 sobre Quilmes, por el Grupo 3 de la Copa Libertadores de América.Curiosamente el apodo del jugador, que se llama Edinaldo Batista Libanio, se debe a la oscuridad de su piel: grafite en portugués significa "grafo" en idioma español, y alude a la matriz de los lápices de escribir. El jugador de Quilmes pudo regresar a Argentina tras firmar un compromiso aceptando retornar a Brasil cuando sea citado para el proceso penal en su contra.El incidente ha provocado una fuerte controversia dentro de Brasil, incluso a nivel internacional, entre quienes sostienen que la sanción a Desábato fue justa, y los que advierten que se trató de una exageración.El DT de Corinthians, Daniel Passarella, criticó que su compatriota haya sido esposado y tratado como delincuente.El vicepresidente de Quilmes, Julio García, antes de regresar a su país, consultado expresamente por el diario deportivo Lance! sobre lo que puede pasar en el partido por las eliminatorias, advirtió que no puedo decir como serán recibidos los brasileños. |