La empresa pública argentina Invap trabaja en el desarrollo de radares de tres dimensiones para el control del espacio aéreo del país y estará en condiciones de entregar las primeras unidades al Estado a comienzos de 2008.
En octubre pasado el Gobierno argentino anunció la instalación de una nueva red de radares para controlar el espacio aéreo nacional con una inversión de unos 80 millones de dólares hasta 2009.
El sistema de control de tráfico aéreo en el país tiene un atraso de 30 años y su modernización ha sido motivo de controversias judiciales entre empresas extranjeras que optaron a una licitación efectuada durante el gobierno de Carlos Menem.
Invap fue creada en 1976 mediante un convenio entre la Comisión Nacional de Energía Atómica de Argentina y el Gobierno de la sureña provincia de Río Negro y ganó en 2000 una licitación internacional para construir un reactor nuclear para Australia.
Con el equipamiento actual, Argentina sólo puede controlar el tráfico aéreo en el 9 por ciento de su territorio, mientras Bolivia y Brasil ya son capaces de controlar vuelos ilegales en la totalidad de su espacio aéreo.
El Gobierno de Néstor Kirchner dió protagonismo a Invap, si bien prevé licitaciones para la participación de empresas de otros países para una tarea que interesa a la compañía estadounidense Northrop Grumman.
En julio pasado, la Fuerza Aérea argentina detectó 140 vuelos clandestinos, tras colocar dos modernos radares de detección tridimensional en aeropuertos situados en la zona de la frontera que este país comparte con Paraguay y Brasil.