Los dos astronautas a bordo de la estación espacial iniciaron una caminata espacial para instalar antenas y liberar una especie de versión pequeña del legendario satélite ruso Sputnik, en medio de un incremento en sus sistemas de seguridad y una serie de problemas.
La NASA y la Agencia Espacial Rusa instituyeron algunas medidas de seguridad extra, para evitar los problemas originados durante la anterior caminata, realizada en enero.
Los ingenieros de vuelo no han podido determinar la causa de la fuerza misteriosa que ladea la estación durante las caminatas espaciales y causa problemas en el funcionamiento de los giroscopios, fabricados en Estados Unidos. Cada vez que ello ocurre, tienen que activarse los impulsores rusos, lo cual puede exponer a la tripulación a combustible altamente tóxico.
Los astronautas van a instalar antenas para un nuevo tipo de transporte de carga que será lanzado el próximo año y lanzarán un satélite de 30 centímetros de largo y cinco kilogramos de peso, llamado Nanosputnik, diseñado para realizar maniobras experimentales controladas desde tierra.