El gobierno argentino obtuvo un respaldo considerado clave para la reestructuración
de su deuda de más de US$ 81.000 millones con los acreedores
privados.
Las autoridades regulatorias de Alemania aprobaron la operación
de canje de los bonos en default de Argentina. El país
europeo concentra el 17% de los acreedores de la deuda argentina. También
las autoridades de Luxemburgo dieron el visto bueno a la transacción,
que ya contaba con el respaldo de las comisiones de valores de Estados
Unidos e Italia.
Pero aún falta el apoyo de Japón, donde no se
ha conseguido un banco que coordine el canje de los bonos.
El gobierno de Buenos Aires presentará oficialmente
este miércoles su propuesta para la reestructuración de la deuda
y el viernes se lanzará la transacción en las plazas financieras
internacionales. Los observadores han llamado la atención sobre el hecho
de que el canje es sumamente complejo, porque consiste en intercambiar 150 tipos
de bonos en manos de particulares e instituciones dispersos en todo el mundo
por tres nuevos títulos.
Argentina entró en moratoria de pagos con sus acreedores
privados en enero de 2002, en lo que se ha considerado el mayor default de la
historia. Desde entonces el país ha intentado reestructurar su deuda.
Actualmente les ofrece a los bonistas canjear sus títulos por otros
cuyo valor es de alrededor de US$40.000 millones. El gobierno
de Buenos Aires ha dicho que no puede pagar más de lo que está
proponiendo, pero muchos acreedores se han mostrado descontentos con la idea
de no recibir todo el dinero que invirtieron.
La presentación de la oferta para el canje, este miércoles, estará
a cargo del ministro de Economía Roberto Lavagna en
el Palacio de Hacienda. Será el puntapié inicial
de una gira para promocionar el plan argentino entre los acreedores, que incluirá
Estados Unidos, Europa y posiblemente Japón.
La operación de canje se prolongará hasta febrero.