El maremoto en el sureste de Asia aceleró la rotación
de la Tierra y acortó la duración del día
en tres microsegundos, según el geofísico Richard Gross,
del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la Administración
Nacional del Espacio Aéreo (NASA).
Agregó que el cambio es posiblemente demasiado pequeño como para
poder medirlo. Sólo se pueden registrar modificaciones a partir de los
20 microsegundos (millonésimas de segundo). Gross calculó
que el eje de la Tierra se inclinó 2.5 centímetros
por el maremoto. La Tierra se hizo más compacta y se
aceleró, como si las placas continentales se hubiesen superpuesto.
El experto indicó que las consecuencias del cambio en el eje terrestre
no son demasiado grandes porque el maremoto ocurrió cerca del Ecuador.
Los efectos hubiesen sido mayores si las placas continentales se hubiesen desplazado
a 45 grados de latitud.
Según algunos científicos, la magnitud del sismo ha cambiado
la geografía de la región y desplazado algunas islas pequeñas
a 20 metros de su anterior ubicación. El geofísico Bruce
Presgrave, del Centro Nacional de Información sobre
Terremotos del Servicio Geológico de EU, opinó que el
terremoto y el maremoto que le siguió causarán cambios en la región
del epicentro, como en Alaska en 1964.
Por otra parte, si el movimiento fue vertical es posible que hayan ocurrido
leves elevaciones en algunos lugares, que volvieron a su lugar original al igual
que la marejada retrocedió tras barrer las costas.